¡No me llamen misionero! O llamémonos todos…
Ricardo Wesley September 27th. 2008, 6:00amUna vez que me identifico como un misionero en tierras uruguayas, ¿dónde saco eso de “no me llamen misionero?”.
Bueno, ahora que logré tener su atención, pensemos un poco juntos sobre el tema. Estoy de acuerdo en ser llamado misionero. Paso incluso por una experiencia de redescubrir la belleza del sentido que acompaña ese nombre. Pero solamente aceptaré el “nombre” si nosotros lo compartamos. ¿Trato hecho?
Viene de larga fecha en la historia de la iglesia cristiana la triste división en el entendimiento de la vocación de cada cristiano. Exaltamos el fulano de “tiempo completo”, como el pastor, el obispo (apóstoles y serafines en tiempos más recientes) e dejamos en la valla común de la mediocridad, o del “cuando tenga un tiempo libre”, el restante del pueblo de Dios.
En esa polarización, el misionero, normalmente entendiéndose con eso el cristiano enviado en misión a otra cultura, ganó status de héroe que sufre en el campo de batalla. Es la proyección idealizada que expurga nuestros pecados de comodidad e indiferencia. “Al menos uno de nosotros está allá”, un representante de la clase, alguien con una fe supuestamente más elevada, llevando toda la iglesia a sentir que está cumpliendo una misión importante.
Es claro que eso normalmente viene acompañado de las expectativas de que sea alguien con un estilo de vida abnegado, sufridor, siempre en necesidad. Necesidades esas que buscaríamos atender, claro que en la medida en que las preocupaciones con la “vida real” lo permitan.
Estamos en una encrucijada. Las distorsiones necesitan ser corregidas. Misioneros tienen que ser todos los discípulos de Jesús, aquí, allí y en todo lugar. Vamos abolir esas expresiones que no nos ayudan, como “tiempo completo”. Misioneros seremos todos, sea trabajando por nuestro sustento o recibiendo apoyo, en nuestro país o en algún lugar bien diferente de nuestra cultura natal.
Vocación y llamado tienen que ser conceptos aplicados a todo cristiano, y no a una categoría supuestamente especial. ¿Vamos lograr cambiar el rumbo de ese tren?
(Foto: © SangSu Sergio Park)
