Queridos compañeros y compañeras de misión

Acá de regreso despues de un tiempo donde estube dedicado a situaciones familiares de salud y a los viajes ministeriales.  Por la gracia de Dios todo camina bien! En las próximas semanas voy a postar la continuacion de la série de reflexiones sobre ” La mesa y nuestra experiencia de misión”. Mi deseo es que que la misma nos ayude a reflexionar y a profundizar nuestra experiencia de obediencia misionera.

Les cuento que por razones de salud tuve que hacer cambios drasticos en mi estilo de vida este año, cosas como, una completa reeducación alimentar (visando bajar de peso) y exercícios fisicos regulares (estoy entrenandome para correr maratonas). Bueno el resultado ha sido que, en 6 meses baje 20Kg, la presion arterial y todos los exames médicos estan excelentes. Todo eso me hace recordar que nuestra teologia del cuidado de la creacion tiene una dimensión personal donde la coerencia nos indica que este cuidado debe incluir a nosotros mismos, afinal somos parte de la buena creación de Dios . Esto no es vanidad, pues Dios ministra por medio de nuestra humanidad y el cuidado con nuestra salud es parte de la dimensión integral de la misión. Dios ministra por medio de nuestra humanidad y no apesar de ella!

Las dimensiones de agotamiento en nuestro ministério son muy presentes y necesitamos estar listos para estos momentos, donde será necesário pasar por estos tiempos que demandan mucho del aspecto físico/ emocional. Es nuestra pecaminosidad el obstáculo al ministério y no nuestra humanidad. Creo que esto está en sintonia con la recomendación de Pablo a Timoteo cuando dice: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina (1Tm 4.:16).

Asi queridos y queridas hermanos / hermanas, les pido que consideren su condicion de salud física , emocional y espiritual para que puedan seguir siendo de bendicion en la experiencia de mision. Les confieso que en mi sentido de entrega, por muchos años, he descuidado del aspecto fisico y “la cuenta” empezó a llegar, pero en tiempo, y por la gracia de Dios fue posible cambiar el estilo de vida y asumir como parte de la misión integral la integralidad fisica, espiritual y emocional de aquello que el Nuevo Testamento llama, SOMA, o sea la integralidad de nuestro Ser.

Bueno, creo que algunos de ustedes van a pasar a despertar mas temprano en nuestros campamentos, no solo para su tiempo devocional, ahora tambien para un tiempo de sudor. Yo les invito !

Fuerte abrazo!

Ziel Machado

Foto: Ziel y Allesandra (una joven de mi iglesia) en la Corrida por la Paz - São Paulo, Septiembre 2008