El pasado del santo y el futuro del pecador
Ricardo Wesley October 27th. 2008, 7:38amEn medio a la tormenta financiera mundial, cierto personaje ha aparecido bastante y ha sido citado con frecuencia. Viene a ser el hombre más rico del mundo, Warren Buffet.
La gente comenta sus compras de aciones cuando todos las están vendiendo o hablan de su carácter de gurú financiero, codiciado por ambas las campañas presidenciales para ser algo no menor que el próximo secretario del tesoro norteamericano.
Cuestionado en una entrevista acerca de las victimas y culpables de la crisis mundial, se esquivó de contestar. Cuando presionado, disparó: “cada santo tiene un pasado y todo pecador tiene un futuro”.
Desde la cima de sus 78 largos años, creo que el señor Buffet nos regaló una frase de profunda sabiduría. Puedo no estar de acuerdo con la visión capitalista del hombre ni ser uno de sus devotos admiradores. Mas creo que es necesario reconocer en su respuesta una importante verdad espiritual.
Esa viene a ser que, por más “santo” o correcto que yo sea, o que busque ser, siempre aún tendré la oportunidad de meter la pata a lo grande. Esa cruda verdad debería llevarme a cultivar la humildad, la moderación y la vigilancia. Ella me ayudaría a evitar la arrogancia y los abismos a que esa puede conducirme.
Hay algo más, no menos importante. Por más pecador que yo sea, por más equívocos que haya incurrido, el evangelio de la gracia y de la fe en Cristo parece siempre apuntarnos a la posibilidad del regreso, de la segunda chance. Al señalar el camino de salida, nos permite un alivio, un respiro, un hilo de esperanza en medio a la oscuridad.
Una secretaria que trabajó con el primer secretario general de IFES, Stacey Woods, concluyó después de trabajar con él por un periodo, “él es terrible en sus relaciones personales, mas posee una tremenda visión de Dios y confianza en Él – y Dios sí obra a través de él a pesar de lo que es.” 1
“A pesar de lo que es” puede parecer algo pesado o una crítica injusta, pero tal vez sea mucho mejor ser más realista con nuestros héroes, de que idealizarlos como “santos” con un pasado irreprensible. Podríamos caer en la tentación de proyectar modelos que serían inalcanzables, tal vez en la misma medida en que serían irreales, inventados.
Quizás eso nos ayude, a todos nosotros, pobres y miserables pecadores, a caminar con cuidado y confianza, porque hay Aquel que nos abre un futuro y una esperanza.
1 Citado en “C. Stacey Woods and the Evangelical Rediscovery of the University“, A. Donald MacLeod, IVP Academic.
Foto: © DSC06973
Upload feito originalmente por Ale J. Ven.
