Artista: Marcel Reynaert

Entrevista con Ziel Machado

1 ¿Cómo te acercaste a ABU? ¿Qué diferencia hizo en tu vida participar de esta organización?

En 1977, durante mi adolescencia, una profesora de la escuela dominical que participaba de ABU nos invitó a participar de un retiro de vacaciones para estudiantes de secundaria. Fuimos con una amiga de la iglesia que estudiaba en la misma escuela que yo. Desde ese entonces hasta hoy estoy ligado al movimiento estudiantil de diversas maneras.

Los cambios fueron muchos, es difícil resumir. Lo que puedo decir es que el ministerio estudiantil me puso en contacto con una tradición evangélica misionera, en la cual la fe cristiana me enseñaba a vivir y a preocuparme por este mundo; dónde la razón era desafiada a convertirse en discípula, dónde el conocimiento debe transformarse en sabiduría y, por todos los medios, defender la vida.

En el momento en que comencé a participar de ABU, Brasil vivía una experiencia difícil y la iglesia evangélica (por lo menos en los círculos en los que yo me movía) había cerrado los ojos y no se involucraba con la situación. Descubrir las consecuencias de la Encarnación de Cristo como principio misionero fue casi como una nueva conversión; descubrir un grupo de jóvenes que realmente creían en el poder del Evangelio, cambió mi manera de ver la vida.

2 ¿Qué diferencia observas en el ambiente universitario de la época en que eras alumno, comparándolo con el momento actual?

Mi primer período en la universidad fue entre 1980 y 1983, en ese tiempo vivíamos la famosa transición gradual y segura de la dictadura militar hacia el gobierno democrático. Durante ese período vivimos las huelgas del ABC (zona industrial) en San Pablo, la fundación del Partido de los Trabajadores (PT), la amnistía, el atentado con bomba en el Río Centro y las explosiones de kioscos de periódicos en Río: en la Orden de los Abogados de Brasil (OAB) y en la Asociación Brasilera de Periodismo (ABI).

Yo vi el edificio de la Unión Nacional de Estudiantes (UNE) ser demolido en el terraplén de Flamengo junto a la reacción de los estudiantes que enfrentaron los chorros de agua de los camiones-bomba. En aquel momento estaban en rigor los Atos Institucionais 288 y 477 (decretos del gobierno militar) que afectaban directamente a la universidad y por ese motivo cualquier actividad estudiantil que realizábamos tenía sabor a clandestina.

Como alumno de la carrera de historia en la Universidad Nacional de Río de Janeiro (UFRJ), estos temas eran el pan nuestro de cada día. Ser cristiano y universitario en ese momento era una contradicción, como intentaban hacerme pensar mis compañeros de carrera. Eran tiempos difíciles para evangelizar.

El segundo momento que pasé en la universidad fue durante mi maestría en la Pontificia Universidad Católica (PUC) en San Pablo, entre 1993 y 1997. Durante los diez años que habían pasado la realidad cambió profundamente.

Del fuerte movimiento de reacción y búsqueda de alternativas por el camino político de los años 80, al final de los años 90 (sin querer generalizar) me encontré con una juventud que todavía buscaba alternativas, pero por caminos muy diferentes. El sentimiento de desesperanza existencial, que algunos llamaban post-modernidad, había un desencantamiento con las utopías globales (caída del muro de Berlín), con la Supremacía de la Razón (que no dio todas las respuestas), con el Mito de la Bondad Natural (en contradicción con el crecimiento del potencial de autodestrucción) y el Mito del Progreso para Todos (los tentáculos del mercado que se extendían en contraposición con la marginalización y el surgimiento del 4° mundo). Todo esto reforzó el deseo humano de buscar la trascendencia, la búsqueda por el Sentido y la búsqueda por la Comunidad. Eran momentos diferentes. ¡Cada uno de ellos con sus riesgos y oportunidades para la misión!

3 ¿Cúal sería la diferencia entre un cristiano universitario hoy, comparado a 28 años atrás?

Yo diría que 28 años atrás la universidad era conocida como el cementerio de los cristianos, debido a la dificultad de mantener un diálogo consistente entre la fe bíblica y el mundo de la ciencia. Muchos renunciaron a su fe, otros hicieron esfuerzos esquizofrénicos para mantener ambas dimensiones separadas e intocables. De hecho la escuela dominical no ayudaba a tener una fe madura para enfrentar la realidad, nos preparaban para mantener un diálogo de sordos. Además de eso, la universidad no era vista como un campo de misión (esto continúa siendo una realidad hoy en día); pocas iglesias preparan a sus jóvenes para ese momento crítico. Digo esto porque cuando los estudiantes van a los encuentros de ABU, se produce una lucha que intenta equilibrar las prioridades de la agenda, entre el llamado a evangelizar y el desafío de ayudar a nuestros hermanos a superar los conflictos que enfrentan.

Yo diría que hoy existe mucha más apertura al Evangelio y un rechazo generalizado a la Iglesia. Eso es un enorme desafío para nosotros porque somos salvos para ser parte del cuerpo de Cristo, para ser parte de una iglesia local. Hoy el desafío de llevar a los estudiantes a Cristo está asociado al desafío de ayudarlo a entender que obedecer al Señor Jesús lo llevará a una iglesia local que no es perfecta (si fuese perfecta, dejaría de serlo en el momento en un estudiante entra… risas!). Al mismo tiempo, si un curso preparatorio permite a alguien hacer el examen e ingresar a la universidad, el hecho es que (en la mayoría de los casos) la escuela dominical no lo hace. ¡Es necesario hacer algo este respecto urgente!

4 ¿En su opinión, como puede una iglesia local construir una estructura pastoral eficiente para acompañar a un universitario cristiano? ¿Qué consejos le daría a pastores que quieren hacer la diferencia en esta área en sus iglesias?

Mire la universidad como un campo de misión. Envíe a los jóvenes a este espacio de misión con todo el soporte de oración y cuidado pastoral (que todo miembro necesita), hágalo de manera intencional, continua y responsable. Prepare a los jóvenes para esta transición; organice un grupo de estudio bíblico especial para aquellos que pretenden ingresar a la universidad. Seleccione profesionales jóvenes de su iglesia que pasaron por esa experiencia para que sean mentores de los principiantes. Elabore un programa de acompañamiento pastoral que dure por lo menos un año, utilice los recursos de literatura y ministerios orientados a este segmento para das el soporte necesario. Pida a los padres reales y “adoptivos” que oren por ellos, abra un espacio donde puedan compartir con la iglesia las luchas que están enfrentando en este contexto. Ayude financieramente para que ellos puedan participar de encuentros con otros cristianos y así su fe será fortalecida y sus iniciativas misioneras más consistentes. Ustedes se sorprenderían al leer sobre la historia misionera de la iglesia cristiana y descubrir cómo la universidad ha sido un semillero que impulsó muchos períodos de avance en la obra misionera; comenzando con Francisco de Asís y su grupo (por no remontarnos a Daniel y sus amigos en Babilonia), pasando por Wesley, Lutero, los 7 de Cambridge, D.W. Mott y tantos otros.

5 La recepción a la vida eclesiástica de aquellos que el Señor llamó para sí en la universidad ¿mejoró o empeoró en los últimos 20 años? ¿Cuál es su opinión?

No tengo números para afirmar si mejoró o empeoró, yo diría que continúa siendo muy difícil. De la historia pasada y reciente de la iglesia cristiana lo que se enseña y se presenta en los medios de comunicación, normalmente llama la atención hacia los momentos de pecado de la iglesia. Por esta razón digo que los estudiantes continúan interesados en Jesús y completamente desconfiados de la iglesia. A pesar de todo, aquellos que el Señor llamó, tarde o temprano se encuentran en alguna expresión del cuerpo de Cristo. Lo que he observado es que en las comunidades abiertas a recibir estudiantes, con sus preguntas, de forma respetuosa y acogedora, se convierten en un punto de referencia para muchos otros jóvenes que pasan por el mismo momento de vida. Como suelo citar “donde hay comida, la gente hace fila”.

6 Pasando al plano personal, al tener más tiempo con la familia durante tu año sabático que ¿qué lecciones y reflexiones ha hecho sobre la vida familiar de un líder cristiano? ¿Qué es lo esencial?

He pensado mucho sobre lo que significa cuidar. Veo cómo Dios nos cuida de forma fiel y así hace posible la vida. Dios colocó al ser humano en el Jardín del Edén para cuidar, de la misma manera a Pedro, en medio de su tristeza por haber traicionado a Jesús, lo invita a cuidar de su rebaño. Somos llamados a cuidar de nuestro pequeño jardín (la familia), llamados a cuidar de su iglesia y llamados a cuidar de esta tierra. Solamente la fidelidad sustenta la vida, en sus diferentes etapas o estaciones es la fidelidad la que mantiene la vida. Bueno, es por así que estoy viviendo este momento como familia, pensando, escribiendo y leyendo.

7 Me enteré que tu y tus hijos tienen una nueva vocación musical, tocar instrumentos de viento. Cuéntanos un poco de esta experiencia.

Nuestra familia tiene un gusto especial por la música, todos tocamos algún instrumento y tenemos música por toda la casa. Con mis hijos entrando en la adolescencia, resolví hacer algo junto con ellos. Algo que en esta etapa de vida nos acercase un poco más, así finalmente decidimos estudiar trombón. Durante los años 2003 y 2007 estudiamos en el SESC – San Pablo, esta experiencia a sido muy buena.

8 Tu hijo más grande ya esta en la universidad. ¿Cuál es el mejor consejo para dar a uno que comience la vida universitaria?

Ellos están creciendo en el contexto del ministerio estudiantil y como son muy observadores ya deben haber asimilado muchas cosas. Lo que siempre intentamos hacer es crear en casa un ambiente de mucha apertura para conversar y compartir ideas sobre los diferentes momentos y situaciones de vida. Todos en casa estamos leyendo algo, siempre. Lo que yo hago es aprovechar para recomendar algún libro adecuado para el momento que están viviendo. Mi hijo más grande ya está participando de encuentros de ABU y creando su propio universo de relaciones dentro de este grupo. Hago lo posible por llevar a cada uno de ellos para que puedan conocer el universo del ministerio estudiantil y aprender a mirar esta experiencia de una forma diferente. Si tuviese que colocar en una única frase un consejo, yo indicaría la lectura de los libros de Proverbios y Eclesiastés.

9 ¿Quién fue la persona que más influyó para que seas el cristiano que eres hoy? ¿De qué manera?

Fueron diferentes personas, en diferentes momentos y de diferentes maneras. Yo diría que comenzando por la familia, siguiendo por líderes no cristianos (durante mi etapa de deportista), mi grupo de amigos en la adolescencia y juventud en la iglesia, algunos profesores de la escuela dominical, muchos líderes en ABU, mis compañeros de evangelización en la universidad, amigos de largo tiempo en mi peregrinaje cristiano y varios escritores a través de sus libros. Muy cerca de los libros están los períodos de estudio en algunas escuelas muy especiales por las que pasé y sobre todo algunos maestros con quienes pude disfrutar de más intimidad.

10 Para ir finalizando… tu eres un historiador ¿cómo un historiador del futuro describiría el momento actual de la iglesia brasilera?

Como historiador fui capacitado para mirar hacia el pasado, y cuanto más distante mejor. De todos modos, mi manera de mirar a la iglesia es marcada por la ambigüedad que ella presenta en su doble dimensión, histórica y eterna. Veo con mucha alegría de aquello que el Señor está edificando (Mt 16.18), en muchas comunidades locales y de diversas denominaciones. De manera simplificada podría decir que es la obra de reconciliación de todas las cosas con Dios, como fuimos llamados a ser y hacer en 2 Corintios 5.20. Sin embargo no puedo dejar de manifestar mi preocupación por un determinado aspecto de la iglesia que, en su quehacer misionero, niega los fundamentos del Evangelio que debería estar anunciando. Se ha escrito mucho sobre este tema y autores con mucha más autoridad que yo pueden describir este fenómeno, sin embargo sé que el Señor tiene el control sobre todas las cosas y todos lo que se haga será probado, y lo que no sea aprobado será destruido. Por eso debemos seguir según la vocación para la cual fuimos llamados, apuntando al blanco que el Señor nos propuso, denunciando cualquier iniciativa que nos desvíe del camino que nos lleva de regreso al Padre. Él viene a nuestro encuentro, trayendo el Nuevo Cielo y la Nueva Tierra, la nueva Jerusalén en la cual los que nacieron de nuevo podrán disfrutar de su presencia.

11 ¿Qué estás leyendo actualmente, o qué podrías recomendar a los que leen esta entrevista?

En este momento estoy leyendo y visitando las seguintes obras, que las tengo sobre mi escritorio:

Tel Atroz Encanto de Ser Argentinos, de Marcos Aguinis, ed. Planeta – Su site oficial : http://www.aguinis.net/indexesp.php Es una obra que revela parte de nuestra alma Latina Americana.

Fifty- Seven Words that change the World: a journey through the Lord’s Prayer de Darrel Jonson, ed. Regent College Publishing. Es un comentario sobre el Padres Nuestro. Darrel es un excelente profesor, con mucha sensibilidad cultural. Estoy pensando en predicar sobre este tema en 2009, Dios mediante.

A sabedoria dos monjes na arte de liderar pessoas de Anselm Grum, ed. Vozes. Monje benedictino aleman, auctor de muchas obras de direcion espiritual.

Fundamentos Pedagógicos:perspectivas da educação cristã , vários autores,ACSI.

The other six days, ed. Eerdmans-Regent y Down to Earth Spirituality, ed. IVP. Ambos escritos por Paul Stevens. Son libros para sacudir la cabeza en términos de espiritualidad en el día a día y del concepto de vida como iglesia en el mundo. También es un material excelente.

Oração de Philip Yancey, ed. Vida. Su forma de escribir sobre tema complejos me encanta.

1968 O que fizemos de Nós, de Zuenir Ventura,  ed. Planeta. Uma boa autocrítica de uma geração que apunta caminos para compreender la juventud de hoy.

Comunidade, lugar de Perdão e Festa, de Jean Vanier, ed. Paulinas. Fundador de la Comunidade L’Arche.

Shining Like Stars de Lindsay Brown, ed.IVP. Todos que tienen interese en la obra misionera cristiana deben leer esta obra.

Amadurecimento espiritual e humano: na vida religiosa de Anselm Grum & Christiane Sartorius, ed. Paulinas. Monje benedictino aleman, auctor de muchas obras de direcion espiritual.

Vida Pessoal e Profissional: um desafio espiritual, de Anselm Grum, ed. Vozes. Monje benedictino aleman, auctor de muchas obras de direcion espiritual.

Renew my Herat: daily wisdom from the writings of John Wesley, ed. Barbour.

A maldição do Cristo genérico: a banalização de Jesus na Espiritualidade atual (Christ Plays in Teh Thousand Places), de Eugene H. Peterson ed. Mundo Cristão. Uno de mis autores favoritos.

Teologia:uma introdução à teologia cristã (Christian Theology: an introduction), de Alister E. McGrath ed. Shedd Publicações. Una síntesis magnífica.

12 ¿Qué le dirías a alguien que se siente llamado a vivir el evangelio de manera relevante para el mundo y la iglesia?

Le mostraría dos textos bíblicos. El primero se encuentra en Esdras 7.10 (atención para la secuencias; estudiar, ser obediente y luego enseñar) y el segundo 1 Timoteo 4 (con énfasis en el versículo 6). Le animaria a leer los tres primeros capítulos de Apocalipsis haciendo el ejercicio de comparar la revelación de Cristo del primer capítulo con las cartas enviadas a cada iglesia en el capítulo 2 y 3, luego haria las preguntas: si Dios decide enviarme a mi, o a mi iglesia, o a mi grupo de estudio bíblico una carta, cual de las siete seria? Que de Cristo nos hemos olvidado? En que estamos mas parecidos a nuestro entorno que se choca con la voluntad de nuestro Señor? Que provoca eso en mi obediencia al Señor Jesucristo?