Archive for the 'David Bahena' Category

Amistad, una experiencia significativa, comunitaria y extrema…

David Bahena 4 Comments »

Hace unos días estuvo por nuestra casa Marina Medina, después de compartir Palabra y ministerio en un Encuentro de Profesionales de Compa. Fueron días de descubrimiento, de comunión, de relax y de crecer en esa cosa etérea llamada amistad.

Una de las cosas que pudimos descubrir fue nuestros afectos a la comida. Por mi lado metido todavía en el programa nutricional alternativo, “la dieta”, dictado por la nutrióloga. Marina especialmente afecta a los cereales, ella me compartía que todas las mañanas puede servirse un cereal con leche y es feliz, los “chereos” son de sus favoritos!!!.

Amante de la actividad, de lo interactivo, iniciamos nuestro recorrido en una pista de patinaje de hielo. A Dios gracias nos acompaño mi hija Valeria y una amiga de ella. Como se pueden imaginar yo ni loco me metí. Crecí en otra generación, de los patines de cuatro ruedas (dos de cada lado) y con freno adelante y atrás. Marina me compartió que en la ciudad de Panamá cuando abrieron la primera pista de patinaje sobre hielo ella estuvo más que dispuesta para ir a aprender. Lamentablemente después de un tiempo la tuvieron que cerrar. Yo acompañe esta experiencia como la puede hacer alguien de mi edad, con un café de starbucks, por su puesto descafeinado y con splenda (sustituto de azúcar).

Ya en la noche, siguiendo la tradición norteña de hospitalidad, organizamos una “carne asada” (Grill, Barbacoa, Bife,) con los amigos. Los no amantes de esta comida prefirieron traer “sushi” o fuchi como algunos le llaman. Llegaron los Menchaca, los Roldan, los Sholl y al final los Moncada (mi pastor y su familia). Marina estaba asustada por la cantidad de comida, “no acostumbro a cenar tanto” nos decía. Los de buen diente solo sonreían y seguían comiendo.

Por la mañana armándose de valor un poco comprometida por el anfitrión me acompañó a mi rutina de caminar 5 K. Se nos pasó muy rápido el tiempo, ahí descubrí que Marina disfruta de las experiencias extremas. Estuvo tomando clases de natación con el propósito de continuar con un curso de buceo. En España fue a uno de esos lugares para esquiar y sin más ni más ella se subió y se aventó. En el evento de Lausana para jóvenes, se subió a una moto acuática en la orilla del mar. Al irla escuchando no lo podía creer, detrás de esa chica seria, formal, responsable, cumplida, hay alguien que ama, busca y disfruta de las experiencias extremas.

Hicimos visitas relámpagos al trabajo de Claudia, una Fundación que hace trabajo comunitario, y a la oficina de Compa. Los museos también fueron parte de nuestras visitas, no se si por nuestro aprecio por la cultura o por el calor infernal de 38º a 40º C. Pasamos por la dos principales universidades, la UANL y el Tec de Monterrey.

No podía faltar la visita al paseo Santa Lucía, nueva atracción en la ciudad. Ahí fuimos con toda la familia. En esta ocasión aparte de disfrutar la caminata, Marina pudo constatar el desafío que es ser padre y madre de tres. No sabemos si era cansancio, celos, pero nuestros hijos no venían con un espíritu muy cooperador, llevaron nuestra paciencia a situación extrema. Claudia y yo, solo nos volteábamos a ver y nos reíamos.

El último día fue tuvimos una mañana más tranquila, pasamos tiempo dialogando sobre la familia, compartimos algunas cargas y oramos. Después de eso, salimos a las “Grutas de Garcia”. Era mi primera vez ahí. Un teleférico que te sube a la montaña, en una distancia de mil metros. Ya en la parte alta uno entra a unas cuevas, y nos dicen en la entrada que son 700 escalones los que tendremos que subir y bajar. ¿Qué hago aquí? me dije a mi mismo. Me arme de valor, el lugar es bonito y espectacular.

Ya en la tarde noche, era el tiempo para comprar algunos regalitos y recuerditos. Marina llevaba algunos detallitos para la familia y también para las amigas esas amigas especiales que hacen de nuestra vida una experiencia significativa, comunitaria y extrema..

Diálogos sobre la amistad y la misión

David Bahena 3 Comments »

Queridos amigos, este mes estaré empezando una serie de reflexiones sobre la amistad y la misión. Hay algo que nos atrapa, nos envuelve en este tema de la amistad y sobre todo en esta etapa de la vida. Los amigos son un regalo, difícil imaginarnos la vida sin ellos.


Mis fuentes y recursos serán algunas reflexiones hechas en Vive 09, tomaremos también algunas reflexiones de Ziel Machado y la replantearemos en términos de la amistad. Además buscaré hacer algunas entrevistas a diferentes estamentos. También buscaré aportes de hermanos que estén trabajando el tema en el contexto de la obra estudiantil. Sin olvidar que soy padre de una preadolescente que se siente desplazado por las amigas y amigos de su hija. Tal vez es por eso que tengo tanto interés en el tema… Te invito para enriquecer este espacio con tus comentarios y aportes relacionados con el tema.


1. El paradigma de la amistad en la misión.


La palabra amigo en griego tiene la misma raíz (o se deriva) del verbo amor, fileo significa te amo y filos es amigo. En ese sentido, cuando hablamos de amistad, hablamos de amar. Varios filósofos han tratado de definir al hombre. Algunos dicen: “el hombre es lo que piensa”, “el hombre es lo que hace”. San Agustín propone uno mejor con base en el texto bíblico: “El hombre es lo que ama”. Somos lo que amamos.


El adorar a Dios requiere que antes pasemos por la etapa de conocerle. No se puede adorar lo que no se conoce. La “vida eterna es que te conozca a ti al único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado”, así lo comenta Jesús en Juan 17. Citando nuevamente a San Agustín, él dice:


“Conocemos en la medida que amamos”


Como ya vimos anteriormente el tema de amar y amistad van de la mano. El mejor espacio para conocer/amar a alguien “fuera del matrimonio”, ya que esas son palabras mayores, es la amistad. Ahí es donde se conoce/ama a la gente. Pasando tiempo juntos, compartiendo la vida.


Ahora, la amistad es una categoría bíblica. La amistad no es invento de una generación postmoderna. Jesús mismo dijo: “ya no os llamaré siervos, por que el siervo no sabe lo que hace su Señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí del Padre os las he dado a conocer”. Y también dice: “nadie tienen mayor amor que este que uno ponga sus vidas por sus amigos”. Guau, en estos versículos Jesús no solo reconoce la importancia de la amistad sino la define como transparencia y entrega.


Es en este marco de referencia es que quisiera hablar de la misión universitaria a partir del paradigma misionológico de la amistad. Pero corremos el riesgo de pensar en la amistad como la hemos vivido, creo que ahí también Dios quiere redimir nuestro concepto de amistad y darle un nuevo contenido a partir de la Verdadera Amistad. Si no corremos el riesgo de hacer la falsa dicotomía que el personaje del libro de Milan Kundera, en “La Identidad”, comenta: “entre la amistad y la verdad yo prefiero la amistad”.


Foto: © Marquicio Pagola

Reflexiones sobre el llamado de Abraham y nuestro llamado

David Bahena 2 Comments »

El llamado de Abraham registrado en Génesis 12 es un pasaje muy conocido. Lo hemos compartido con estudiantes y obreros en diferentes contextos, pero en esta ocasión quisiera aprovechar para compartir con todas las instancias del movimiento algunas meditaciones e implicaciones que se desprenden de esta reflexión con el único propósito de venir a la Palabra para alumbrar nuestro camino y bendecir nuestras vidas.

Pero Jehová había dicho: El llamado empieza con la Palabra de Dios.

El punto inicial de nuestro llamado, identidad y razón de ser está íntimamente ligado a la palabra de Dios. En el contexto de Génesis, los cielos y la tierra fueron hechos por la Palabra de Dios. El caos, el desorden y la decadencia, no tienen la última palabra porque siempre hay espacio para la irrupción de Dios y su Palabra. ¿Cuál es el lugar de la Palabra de Dios  en nuestra vida y el movimiento? ¿Cómo la Palabra viene a afirmar, enriquecer y guiar nuestro llamado? ¿Cómo la Palabra puede guiar, alumbrar el camino de cualquier proceso (transición, evaluación, renovación, visión) que inicie el movimiento?

Vete de tu tierra: El llamado implica rompimientos o ruptura.

Hay una dimensión de incomodidad que está ligada al llamado. Qué difícil es esto en nuestro mundo contemporáneo cuando un criterio de evaluación siempre es la comodidad y el confort. Se ha convertido en el proyecto de vida de muchos profesionales. ¿Hasta qué punto hemos sido infectados por este virus en nuestra vida y movimientos? ¿Será que  ya no hay obreros de largo plazo en los movimientos como fruto de esta dimensión? o ¿Cuándo en nuestros movimientos hay  escasez financiera será por qué nuestros graduados no quiere renunciar a su propia comodidad? ¿Cuál es el rol de una junta  y de obreros para modelar a las nuevas generaciones este tipo de llamado?

También se requiere de un cambio de mentalidad y cosmovisión. Movernos de Ur de los Caldeos a  Canaán, requerirá de una transformación en nuestra manera de sentir, pensar y evaluar. Como obreros y profesionales,  la sociedad siempre nos quiere imponer su cosmovisión para evaluarnos si vamos bien en la vida, los criterios de esta cosmovisión son claros: propiedades, carro, cuentas, viajes, etc. Curiosamente aún como cristianos cuando no cumplimos esos criterios nos sentimos frustrados, devaluados y hasta molestos con Dios. Y qué decir de las organizaciones  cristianas que muchas hemos importado los esquemas de evaluación de la empresa privada y lo único que nos interesa son los números y el resultado; y llegamos a  la conclusión de cuando los números escasean es porque Dios se ha ausentado. Necesitamos una profunda conversión y cambio de mentalidad a nivel personal y como organización, si hemos de vivir  a la luz del llamado del Señor. ¿Cuáles son las señales de crecimiento para una organización cristiana? ¿Cómo se debe autoevaluar, evaluar a un obrero y a una junta?

Haré de ti: El llamado crea y forma una nueva identidad.

Cuando Dios llama, a nivel personal y organizacional, el va construyendo una nueva identidad donde podemos vivir en plenitud. Los ciudadanos de Babel querían hacerse de un nombre, construir su propia identidad ajena a Dios. En nuestra sociedad, la nueva babel, ofrece título de ingeniero, doctor para aquellos que están escasos de identidad. ¿Qué implicaciones tiene esto para nuestros movimientos? ¿Cómo modelamos la identidad del reino de Dios, del llamado  a una generación, escasa, muy escasa de identidad? ¿Qué hay detrás de tantos aparatos electrónicos, de celulares, que nuestra generación busca, será acaso los símbolos de esta nueva identidad: aceptación, reputación, un nuevo nombre? Todavía no logro comprender como un estudiante puede gastar cien o hasta trescientos dólares en un celular, y luego decir que no tienen plata para un encuentro del movimiento.

Te bendeciré….a ti y a las naciones: El llamado es para bendecir.

Para los obreros es muy difícil entender esto, creer que Dios nos bendecirá. Llamado es para nosotros sinónimo de sacrificio, renuncia. Ni modo es el costo, decimos. Pero no nos damos cuenta que la finalidad del llamado de Dios es para bendecirnos, para encontrar la vida, para vivirla en plenitud.  El llamado no es maldición, es una tremenda, rica, abundante y profunda bendición. Sólo abierta y disponible  para aquellos que están dispuestos a caminar con Dios en obediencia y sin estimar como preciosa su propia vida. El que la pierde la encuentra, lo dijo Jesús. ¿Cómo vivimos el llamado como personas y organizaciones a la luz de esta confesión?

Mayordomos del llamado.

Ser buenos mayordomos del llamado no es cosa sencilla.  Por razones de espacio sólo hacemos una lista de experiencias y disciplinas necesarias en nuestra vida para mantener esa vivencia del llamado;

·         El encuentro con Dios, no sólo al inicio de llamado sino en el proceso…

·         Aprender  a dejar registro de nuestra vivencia con Dios.

·         Voltear hacia  al pasado  para ver su mano en mi historia.

·         La dimensión de la obediencia

 

EN EL AMOR SOY UN IDIOTA

David Bahena No Comments »

Es el título de la canción que escuchábamos mientras Mary nos preguntaba ¿cómo se sentía el autor cuando escribió esta letra? Mientras escuchábamos su coro “he sufrido mil derrotas” venían imágenes de nuestras historias que empatizaban con el autor, esto fue después de que nos habían introducido al tema, ¿Alguna vez has puesto todo tu empeño en un proyecto que no ha resultado bien? ¿Te han dado ganas de “tirar la toalla”?

Al terminar de escuchar esta canción en el celular- mp3 (que nos hizo vibrar…como diría Juanes), nos repartió una copia de un flyer que simulaba el ticket de entrada de una obra de teatro llamada “En la extrema desgracia del fracaso…. ¡hay esperanza Vos!”. En la parte posterior de este boleto estaba el guión de la obra: Lucas 5: 1-7. Aquella ocasión en que Pedro y sus compañeros pasaron toda la noche y no pudieron pescar nada. Luego vinieron las preguntas ¿En qué consiste el fracaso de estos hombres?

Luego de intercambiar ideas sobre las preguntas propuestas, fuimos llevados de nuevo al mundo de la música y del mp3. Ahora hacia su aparición Gerardo Reyes con la canción Sueña. Se nos dio la letra impresa como la primera vez, y nos dispusimos a escucharla. “…El sabor amargo del rechazo yo traigo…”. Hubo un pequeño debate si la canción pertenecía al género de reggaeton, unos decían que sí otros que no, ¿tú qué piensas, es o no un reggaetonero el tal Reyes?

Esta fue nuestra experiencia surrealista de un estudio bíblico en el GEU (en la escuela de medicina) llamado “Looser o Perseverantes”. Donde la mayoría de los estudiantes que asisten a este grupo son repitentes. Me pareció un lindo ejemplo de un EB doblemente contextualizado.