Archive for July, 2008

La comunión en la mesa: La salvación - 7ª parte de 7

Ziel Machado 4 Comments »

Foto: Comedor Universitario - Universidad Federal de Viçosa - Minas Gerais - Missão 2006

Lc. 22:7-30 7ª parte

La comunión en la mesa: La salvación

Algunas consideraciones finales.

La experiencia ministerial de Jesús en las muchas mesas x donde estuvo, encuentra en esta mesa pascual un momento privilegiado de síntesis, símbolo del proyecto de salvación operado por Dios en la historia de su misión y su mensaje y apunta para la culminación de este proyecto en el reino el Dios

En el ministerio de Jesús podemos ver la importancia que tiene este tiempo destinado a estar en la mesa con persona de todo tipo, compartiendo comida con ellos, y así crear espacios para que por medio de un encuentro personal con Jesús, puedan ser incluidos en la comunidad de salvación. Vemos que las comidas son expresiones de hospitalidad y que son escenarios naturales para desarrollar las implicaciones personales y sociales de la salvación, estas expresiones de hospitalidad han sido uno de los principales medios utilizado por Jesús para evangelizar

La cena del Señor está relacionada con su contexto más amplio de la Pascua, de manera que nos presenta la decisión de Jesús de seguir hasta Jerusalén para la realización de su Éxodo (Lc 9:31), el nuevo Éxodo. En la primera pascua con Moisés promoviendo la liberación de Egipto y ahora con Jesús una liberación mucho mas amplia.

El rito de la Pascua no es solamente un medio de apropiarse de la nueva liberación y del pacto divino, es también una anticipación del nuevo Éxodo revelado en la muerte de Jesús, siendo esta muerte interpretada de manera sacrificial y así nos lleva a la plena realización del propósito divino en el banquete escatológico del reino de Dios.

Ahora que hemos celebrado 60 años de IFES, cuando somos llamados por Dios a renovar nuestro compromiso de seguir a Jesús buscando al perdido, y en nuestro caso en el mundo estudiantil seria bueno preguntarnos cuanto de nuestra practica misionera esta marcada por la hospitalidad que vemos en la experiencia de Jesús.

¿Seria la hospitalidad un buen criterio o paradigma para considerar los retos futuros de nuestro esfuerzo misionero? ¿Cuando miramos a nuestros grupos estudiantiles en nuestros movimientos nacionales que vemos? ¿Será que están acomodados en algunas mesas de iguales, ocupados a hacer manutención de la subcultura estudiantil evangélica, o sea tenemos en nuestra mesa solo gente que conocemos, los iguales a nosotros, o estaremos en obediencia siguiendo por todos los caminos invitando a la gente a los distintos, que nos causan molestia, que huelen distinto, que hablan distinto, que piensan distinto, a quien tenemos en nuestras mesas? ¿A quien invitamos a nuestras mesas?

En algunos contextos el Evangelio mismo es visto como una expresión de hostilidad, de ideología dominante y si es ideología dominante debe ser rechazado. ¿Qué rol tendría una invitación la mesa en situaciones como esta?

Hay muchos temas difíciles que nos desafían como cristianos y quizás, en un contexto donde se pueda compartir una comida, los mismos temas serian mejor tratados do que en espacios públicos de pelea ideológica. Temas que representan un gran reto para nosotros, cuestiones bioéticas, cuestiones ontológicas, todo lo que significa cuidado de la creación, los temas relacionados a las muchas expresiones de desigualdad racial, social, política, de género, el mismo reto del materialismo y del secularismo hedonista con sus fuerzas seductoras, el reto de la grandes religiones y otros temas.

Quizás al rededor de una mesa seria el lugar más apropiado para tratar estos temas y no en el campo de las peleas donde casi nos damos cuenta que hay un diálogo de sordos. Jesús alrededor de la mesa promueve una dinámica de misión que es intencionalmente hospitalaria, que revela la singularidad del proyecto de salvación en Cristo para toda la humanidad y que demanda una actitud de entrega sacrificial.

¡Que Dios nos Bendiga!

La comunión en la mesa: La salvación - 6ª parte de 7

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Lc. 22:7-30 6ª parte

La comunión en la mesa: La salvación

En la mesa, expresión de misión del mensaje de Jesús. (v.24 -30)

En esos versículos vemos una perspectiva inadecuada en los discípulos. Parece que la experiencia que estaban viviendo con Jesús en la mesa no produjo en sus perspectivas el cambio esperando necesario, las dos preocupaciones están fuera de foco, con este momento, mas aun no corresponden a lo que acabó de pasar entre ellos y Jesús, y con aquello que Jesús les estuvo enseñando toda la vida.

La preocupación central de los discípulos puede ser resumida en un pronombre, Quien, quien le va a traicionar, quien es mas importante entre ellos. La pregunta es como es que nace un preocupación así en este momento? Que tipo de misión nace de un lógica con discípulos que tienen este tipo de preocupación en este momento?

Bueno, creo que puede pasar lo mismo con nosotros, todas las veces que cogemos lógicas distintas de aquella del reino de Dios. Aquí les quiero proponer una metáfora que nos permita comparar objetos distintos, la mesa por un lado el escritorio por otro lado. Muchas veces pensamos estar sentados a la mesa como discípulos, pero estamos sentados alrededor de un escritorio, eso genera cierta confusión. ¿Que quiero decir con eso?

En la mesa vemos a Jesús portándose como siervo, formando una comunidad marcada por la solidaridad, por el compartir, por la comunión. Todas esas son expresiones de valores del reino de Dios, solidaridad, compartir y la comunión, pero cuando estamos al rededor de un escritorio, me pregunto si ya no entramos en la lógica del merito, del poder, del mas importante, donde la preocupación ya no es mas servir.

Cuando llegamos a este punto ya estamos preocupados por saber quien es mas importante, quien tiene mas meritos, esta lógica de poder, genera intrigas y esto provoca abusos de varias formas, que impide que sigamos en nuestra practica de obediencia misionera, ya no es mas la lógica de la mesa y de la solidaridad del compartir y servir, es la lógica de un escritorio donde uno manda, y otros obedecen. En tiempos así ya no es la alegría de haber sido invitado por el señor a su mesa que nos mueve en acción de gracias, en tiempos así cuando nos movemos por el merito ya nos hemos desconectado, de la lógica del reino de Dios, y el poder ocupa el lugar que corresponde a la comunión.

Como CIEE no podemos olvidar que nacimos del contexto de la mesa, y no del escritorio, las marcas que tenemos en nosotros son de la solidaridad, del compartir, y del servicio, y no del poder. La mesa demanda la conversión del poder dominación en poder servicio!

Jesús entonces responde: “no sea así entre ustedes”. Jesús presenta dos modelos: los que dominan y los que sirven. También orienta de que entre los discípulos la realidad debía ser completamente distinta, el poder que domina debe convertirse en poder que sirve, el privilegio de estar a la mesa implica en una opción por servir.

Solamente una lógica así en servicio puede atraer a la mesa personas tan distintas como aquellas que hemos visto compartiendo las comidas con Jesús. Esta manera de pensar preocupado en saber quien es más importante es un equívoco, estar a la mesa con aquellos quienes vino a Jesús a buscar demanda una actitud de siervo. Es así que Jesús modela la experiencia de estar a la mesa, como siervo sufriente como nos dijo Joachim Jeremias:

“Si queremos evitar el peligro y aislar las palabra de la ultima cena debemos considerar que ellas son un nexo de una larga cadena de comidas que Jesús tuvo con sus discípulos, y otras que continuaron después de la pascua.”

Estar a la mesa es mucho más que una sencilla reunión de amigos, es una señal de paz , de perdón, de confianza, de fraternidad estar a la mesa con Jesús es una proclamación de tiempo de salvación. Las personas con quien Jesús comparte la mesa es indicación evidente del deseo de Dios de acoger a los pecadores.

La comunión en la mesa: La salvación - 5ª parte de 7

Ziel Machado No Comments »

Lc. 22:7-30 5ª parte (v.14 – 21)

La comunión en la mesa: La salvación

Así que por medio de este rito que Dios nos dio en Jesús, la realización de la cena del Señor, en relación a su contexto mas amplio, la pascua Judaica, Jesús indica su decisión de seguir hasta Jerusalén para la realización de su éxodo. En la primera pascua con Moisés, con la liberación de Israel de Egipto, ahora con Jesús con la liberación mucho mas amplia.

Jesús toma sobre si el juicio, y su muerte nos va a traer la liberación de aquello que Lucas describe como la liberación del reino de las tinieblas. Así Jesús realiza su vocación divina al someterse a la voluntad de su Padre tomando sobre si el castigo que nos corresponde a nosotros.

Tenemos aquí una importa conexión entre la pascua celebrada por Jesús y aquello que es central en la identidad de Israel:

a) el Éxodo como la liberación de todo aquello que esta al margen, todo aquello qu esta bajo presión, en Lucas es descrito como el perdido.

b) Tenemos aquí una conexión importante con el sacrificio en relación a liberación y el nuevo pacto

c) el rito de la pascua no solamente como medio de apropiarse de la nueva liberación y del pacto divino, pero también como anticipación de un nuevo éxodo revelado en la muerte de Jesús, siendo esta muerte interpretada de forma sacrificial, y así llevando la plena realización del propósito divino y el banquete escatológico en el reino de Dios,

d) aquí además de la conexión con la pascua tenemos, un estrecho vinculo con el reino de Dios, pues es justamente allá que esta pascua llega a su plenitud


Esta celebración de la cena entre Jesús y sus apóstoles amplia un concepto de liberación , en la primera Pascua significa la liberación de Egipto ahora indica el cumplimiento de las profecías que nos aseguran

a) liberación del pecado,

b) la victoria sobre la muerte,

c) y la posibilidad de vida eterna,

Al tomar parte de la cena del Señor los discípulos fueron colocados dentro de la historia de la Salvación, y lo mismo pasa con nosotros hoy. Esta comunidad que nace alrededor de la mesa con el Señor Jesús nos revela un significado de que la hospitalidad de Jesús , es un marco de referencia aun mas amplio; esta comida esta revestida de significado escatológico, y ello representa de forma simbólica, la comida especial que vamos a tener de forma completa con el Señor Jesús en su reino, este proyecto de Dios para la salvación del ser humano, se nos presenta con elementos de singularidad y universalidad, en un mundo marcado por la duda y por el desencantamiento donde la historia es vista como algo solamente local o sencillamente como una ideología, la historia de los vencedores, la proclamación de que Cristo es revelación de Dios, para toda la gente, en todo tiempo en todo lugar que afirma la fe cristiana, que tiene un mensaje universal de esperanza para todos.

Vemos que este proyecto de salvación, expresado de una manera especial en la Pascua judaica, luego se evidencia en la iniciativa de Jesús de invitar a la mesa a los perdidos de una forma muy especial en esta Cena del Señor. Todavía aguardamos la comida en el reino de Dios, donde tendrá su pleno cumplimiento,

Frente a esta manera de como Jesús invita a la mesa, primero a los perdidos, luego llega a la cena con sus discípulos, en seguida comunica la decisión de abstenerse para esperar compartir esa cena completamente en su reino, mi hace preguntar sobre nuestra practica de misión. Será que antes de llegar a la mesa eucarística donde ya se configura la existencia de una comunidad, no haría falta que nosotros hubiésemos pasado por otras mesas antes?

En Lucas vemos que este rito de la Pascua no es solamente un medio de apropiarse de la nueva liberación del pacto divino pero es también una anticipación de un nuevo Éxodo revelado en la muerte sacrificial de Jesús, algo que encontrará su plena realización en el banquete escatológico en el reino de Dios. Somos partes, por la gracia, de este proyecto histórico que culminará en plenitud en el Reino de Dios.

Cuando “no saber” es una virtud

Ricardo Wesley No Comments »

(Serie Anécdotas Agronómicas - V)

El poder de la semilla que siempre nace y crece es un misterio que el agricultor no entiende (Mc. 4:27) ni tampoco nosotros.

Viene a la memoria lo que Jesús dijo acerca de Dios decidir revelar las verdades más profundas del evangelio a los humildes de corazón, ocultándolas a los supuestamente sabios y entendidos.

¿Podríamos entonces llegar a la liberadora percepción de que el “no saber” apunta no solo para una limitación de nuestra capacidad, pero también para algo deseable a una sana espiritualidad?

Examinemos rápidamente cuando es que el “no saber” podría ser una virtud.

Uno de esos casos nos es revelado por la parábola de la mala hierba (Mateo 13:24-30;36-43). Ella nos impide que nos pongamos en una posición de jueces, pues en verdad no lo somos. ¡Hay solamente uno! Cuando pensamos que “sabemos”, nos arriesgamos a remover la planta que creció de la buena semilla junto con la nefasta.

“No saber” también es algo que nos ayuda a que no nos ahoguemos en una tentadora necesidad de controlar los procesos y los resultados, esa que al fin nos lleva a una ansiedad absurda. Al evitar esa trampa, podemos desarrollar esa confianza más liviana y descansada en el Señor.

Por último, si pudiéramos entender todo acerca del misterio y del poder latente en la semilla que es la Palabra, podría pasar que nos veamos a nosotros mismos como grandes e que percibiéramos a Dios y su Palabra como chicos y maniobrables de acuerdo con nuestros propios intereses.

Difícil imaginar algo más peligroso que la religiosidad como instrumento de poder para que una persona o grupo alcance sus propias agendas.

Hay mucha virtud en confiar en poder de la semilla y de “la tierra que dá fruto por sí sola” (v. 28).

(Continúa…)

Foto: © Isaac Bonyuet - 2008 TrekEarth

La comunión en la mesa: La salvación - 4ª parte de 7

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Lc. 22:7-30 4ª parte (v.14 - 21)

La comunión en la mesa: La salvación (la dimensión escatológica).

Una vez mas vemos a Jesús en la mesa con sus discípulos. Lucas manteniendo su estilo de hacer referencias al tiempo, ahora lo hace de cierta forma que comunica las emociones y la expectativa de este momento, cuando dijo “Cuando llego la hora…”. Algunos debaten si la pascua judaica es o no el contexto de referencia para esta cena pascual de Jesús y sus discípulos. Creo que estamos en buena compañía cuando aceptamos esto como marco de referencia , autores como Joaquín Jeremías, Carlson, Wright, entre otros, creen que hay evidencia suficiente para pensarlo así, Jesús mismo afirma en el v 15. “q he tenido muchos deseos de comer esta pascua con ustedes antes de padecer”

Estamos frente aun drama donde vemos que hay un guión con un plano de exclusión por un lado, (vs 1-6) mientras que hay otro guion con un plano de salvación (vs.7-38). Un solo drama, dos guiones distintos y de una manera muy especial estos dos guiones revelan la singularidad del proyecto histórico de salvación de Dios realizado en Cristo conforme nos fue anunciado por los profetas.

En sus consideraciones sobre este momento Tom Wright dice que para explicar a los discípulos sobre lo que iba a suceder mas tarde con ellos Jesús no les da una teoría sobre la muerte sino mas bien un rito que les permita vivir las varias dimensiones del significado de aquel momento. Sabemos que nuestro Señor de muchas formas y en varios momentos procuro explicar a sus discípulos las implicaciones de caminar en dirección a Jerusalén y de como debían vivir este momento. Mismo un poco confundidos ellos estaban frente a un nuevo momento donde seria `posible decir, como dijo Lucas:” ellos se fueron y encontraron todo tal como les había dicho Jesús”.

Les da entonces un rito para vivir este momento de la mesa con el señor. Eugene Peterson nos enseña que, el rito retira la acción humana considerada esencial para la vida común del ámbito inmediato de las personas, para proteger la misma acción de alteraciones revisiones y ediciones indebidas. Esto también permite que esta misma acción este libre de las influencias de estados de animo distinto.

El rito nos coloca dentro de una realidad mas amplia sin demandar que yo comprenda todo o que tenga mis sentimientos perfectamente ajustados a esta experiencia a la que el rito se refiere. El rito preserva el misterio y nos mantiene en contacto con el, eso no solamente porque la realidad es mas amplia que mis circunstancias inmediatas sino también porque es mas allá de mi comprensión.

El rito preserva estos misterios y protege ciertos aspectos esenciales de mi realidad, de forma q estos misterios no sean reducidos a dimensiones de mi interés, de mi inteligencia o mi conciencia. Yo no controlo el rito, yo puedo o no participar de el pero no puedo realizarlo solo, este rito me lleva a la experiencia de comunidad, a destruir mis ilusiones de autosuficiencia.

Así que por medio de este rito que Dios nos dio en Jesús, en la realización de la cena del Señor en relación a su contexto mas amplia la pascua Judaica Jesús indica su decisión de seguir hasta Jerusalén para la realización de su éxodo.

Acá somos llevados a considerar el lugar y sentido de la reverencia en una cultura que optó por la irreverencia, por la superficialidad, por la falta de pudor, Sin la reverencia debida a la Vida y al Señor de la Vida, la misma si coloca en riesgo. El rito, la liturgia nos permite rescatar esta dimensión mas amplia de la vida y del significado mas profundo de la existencia. En esta mesa del Señor, en la Santa Cena, nos damos cuenta del significado mas profundo de aquello que esta por acontecer, del amplo significado de la muerte inminente de Jesucristo.

continua….

¿Estaría el poder en mis manos?

Ricardo Wesley No Comments »


(Serie Anécdotas Agronómicas - IV)

El Reino de Dios una vez más es comparado a un hombre que siembra la semilla en la tierra (Marcos 4:26-29).

Al volver a hablar del trabajo como metáfora del Reino, Jesús nos comunica que la idea del esfuerzo que uno pone para producir algo es un concepto importante en el Reino de Dios.

El trabajo no es fruto del pecado, de la Caída. El trabajo ya estaba antes, en la mente y designios de Dios para la raza humana. En el inicio, Dios puso la humanidad en un jardín, para que “lo cultivara y lo cuidara” (Gen 2:15).

Lo que pasa ahora después del pecado y de la desobediencia crucial del hombre y de la mujer es que el trabajo pasa a ser un proceso que nos costará mucho (Génesis 3: 17). Habrá que trabajar duro (Gen 3:19) y muchas veces el trabajo parecerá un esfuerzo en vano (Eclesiastés).

En ese contexto del cotidiano de nuestras vidas en que la experiencia del trabajo es muchas veces algo frustrante, cómo es importante escuchar las palabras de Jesús que rescatan el valor y la importancia del trabajador y de su esfuerzo.

Aún más importante cuando vemos el tamaño de la tarea delante de nosotros, el mucho que hay por hacer, y los obstáculos en el camino. Esas palabras de ánimo son aún más vitales cuando reconocemos la enormidad de la tarea, del mucho que hay por hacer, así como de los muchos obstáculos en el camino.

Ahora, un énfasis en nuestro esfuerzo y en el trabajo de nuestras manos no puede hacer con que creamos que todo el poder y la responsabilidad estéan en ellas, en nuestras manos. Pensar así nos llevaría a la arrogancia y a la autosuficiencia.

“Noche o día”, estando él “dormido o despierto” (Mc. 4:27a), vemos que lo que determina el fruto no es nuestro esfuerzo (“dormido o despierto”) ni tampoco las circunstancias (“noche o día”).

No hay que cargar una responsabilidad o peso más grande de lo que nos cabe o de lo que podemos llevar. Es cierto que eso nos arrastraría a una experiencia de culpa, desanimo, cansancio y frustración.

También previne que pensemos que hay que esperar por las circunstancias supuestamente ideales o más adecuadas para nuestro trabajo y esfuerzo. Infelizmente, esas “circunstancias ideales” nunca llegan, sin hablar de que podemos nos equivocar en su evaluación.

“La semilla siempre nace y crece” es un consuelo importante y una esperanza firme en un poder que no está en nuestras manos. “La tierra da fruto por sí sola”, o, en otra versión, “la semilla siempre nace y crece” (Mc. 4:28a). Esa certeza es un consuelo importante y una esperanza firme en un poder que no está en nuestras manos.

(Continúa…)

Foto: © Jon Block - Goldsmith
Upload feito originalmente por Jon Block