Archive for September, 2008

¡No me llamen misionero! O llamémonos todos…

Ricardo Wesley No Comments »

Una vez que me identifico como un misionero en tierras uruguayas, ¿dónde saco eso de “no me llamen misionero?”.

Bueno, ahora que logré tener su atención, pensemos un poco juntos sobre el tema. Estoy de acuerdo en ser llamado misionero. Paso incluso por una experiencia de redescubrir la belleza del sentido que acompaña ese nombre. Pero solamente aceptaré el “nombre” si nosotros lo compartamos. ¿Trato hecho?

Viene de larga fecha en la historia de la iglesia cristiana la triste división en el entendimiento de la vocación de cada cristiano. Exaltamos el fulano de “tiempo completo”, como el pastor, el obispo (apóstoles y serafines en tiempos más recientes) e dejamos en la valla común de la mediocridad, o del “cuando tenga un tiempo libre”, el restante del pueblo de Dios.

En esa polarización, el misionero, normalmente entendiéndose con eso el cristiano enviado en misión a otra cultura, ganó status de héroe que sufre en el campo de batalla. Es la proyección idealizada que expurga nuestros pecados de comodidad e indiferencia. “Al menos uno de nosotros está allá”, un representante de la clase, alguien con una fe supuestamente más elevada, llevando toda la iglesia a sentir que está cumpliendo una misión importante.

Es claro que eso normalmente viene acompañado de las expectativas de que sea alguien con un estilo de vida abnegado, sufridor, siempre en necesidad. Necesidades esas que buscaríamos atender, claro que en la medida en que las preocupaciones con la “vida real” lo permitan.

Estamos en una encrucijada. Las distorsiones necesitan ser corregidas. Misioneros tienen que ser todos los discípulos de Jesús, aquí, allí y en todo lugar. Vamos abolir esas expresiones que no nos ayudan, como “tiempo completo”. Misioneros seremos todos, sea trabajando por nuestro sustento o recibiendo apoyo, en nuestro país o en algún lugar bien diferente de nuestra cultura natal.

Vocación y llamado tienen que ser conceptos aplicados a todo cristiano, y no a una categoría supuestamente especial. ¿Vamos lograr cambiar el rumbo de ese tren?

(Foto: © SangSu Sergio Park)

Misión Integral incluye el cuidado del obrero!

Ziel Machado 2 Comments »

Queridos compañeros y compañeras de misión

Acá de regreso despues de un tiempo donde estube dedicado a situaciones familiares de salud y a los viajes ministeriales.  Por la gracia de Dios todo camina bien! En las próximas semanas voy a postar la continuacion de la série de reflexiones sobre ” La mesa y nuestra experiencia de misión”. Mi deseo es que que la misma nos ayude a reflexionar y a profundizar nuestra experiencia de obediencia misionera.

Les cuento que por razones de salud tuve que hacer cambios drasticos en mi estilo de vida este año, cosas como, una completa reeducación alimentar (visando bajar de peso) y exercícios fisicos regulares (estoy entrenandome para correr maratonas). Bueno el resultado ha sido que, en 6 meses baje 20Kg, la presion arterial y todos los exames médicos estan excelentes. Todo eso me hace recordar que nuestra teologia del cuidado de la creacion tiene una dimensión personal donde la coerencia nos indica que este cuidado debe incluir a nosotros mismos, afinal somos parte de la buena creación de Dios . Esto no es vanidad, pues Dios ministra por medio de nuestra humanidad y el cuidado con nuestra salud es parte de la dimensión integral de la misión. Dios ministra por medio de nuestra humanidad y no apesar de ella!

Las dimensiones de agotamiento en nuestro ministério son muy presentes y necesitamos estar listos para estos momentos, donde será necesário pasar por estos tiempos que demandan mucho del aspecto físico/ emocional. Es nuestra pecaminosidad el obstáculo al ministério y no nuestra humanidad. Creo que esto está en sintonia con la recomendación de Pablo a Timoteo cuando dice: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina (1Tm 4.:16).

Asi queridos y queridas hermanos / hermanas, les pido que consideren su condicion de salud física , emocional y espiritual para que puedan seguir siendo de bendicion en la experiencia de mision. Les confieso que en mi sentido de entrega, por muchos años, he descuidado del aspecto fisico y “la cuenta” empezó a llegar, pero en tiempo, y por la gracia de Dios fue posible cambiar el estilo de vida y asumir como parte de la misión integral la integralidad fisica, espiritual y emocional de aquello que el Nuevo Testamento llama, SOMA, o sea la integralidad de nuestro Ser.

Bueno, creo que algunos de ustedes van a pasar a despertar mas temprano en nuestros campamentos, no solo para su tiempo devocional, ahora tambien para un tiempo de sudor. Yo les invito !

Fuerte abrazo!

Ziel Machado

Foto: Ziel y Allesandra (una joven de mi iglesia) en la Corrida por la Paz - São Paulo, Septiembre 2008

Responsabilidad rima con generosidad

Ricardo Wesley 2 Comments »

(Serie Anécdotas Agronómicas - VIII)

“…las aves pueden anidar bajo su sombra” (Mc. 4:32)

Lo que tuvo su inicio en el cuidado, protección y amor de las manos de quien sembró, al fin también produce bendición para otros.

¿Tendría el que era pequeño llegado a ser grande e importante? Sí, pero vea bien que eso se dio a través de ciertos criterios. Ellos son el del servicio y de la adecuación al su llamado.

Primero, el servicio. Si algo no servir para bendecir a otros, entonces para nada sirve. Como tantas otras cosas en el Reino, aquello que se retiene, se pierde. Aquello que se gasta y se invierte en la vida de otros, al contrario, tiene grande provecho.

Segundo, la adecuación a su propuesta o llamado. No se puede esperar de una hortaliza lo que solo un roble puede ofrecer. Siempre es preciso revisar las expectativas para chequear si ellas están en sana perspectiva.

Concluimos esa serie volviendo al interludio entre las parábolas agronómicas (Mc. 4:21-25), que nos revela que aprendizaje tiene que ver con responsabilidad.

¿Qué hacemos con lo que aprendemos? ¿Qué alguien debe hacer con algo precioso que recibe en sus manos?

La metáfora de la luz nos habla de diligencia. Por eso la aseveración “el que tenga oídos para oír, que oiga”. Si escucharon, si aprendieron, pongan en práctica, asuman responsabilidad por lo aprendido, multiplicándolo.

El criterio una vez más será el beneficio de muchos. Pongan la luz en “un lugar apropiado”, para que ilumine bien, para que llegue a más gente, para que ella sirva a un propósito útil.

Jesús concluye indicándonos que responsabilidad rima con generosidad (Mc. 4: 24-25). En una primera lectura, suenan difíciles esas palabras de Jesús cuanto al principio de la reciprocidad.

Tal vez aceptemos más fácilmente esa lógica cuanto a los juicios. Si somos duros al juzgar, así también seremos juzgados. Parece razonable. Además, pensando bien, también parece bien justo que la reciprocidad sea aplicada a la generosidad.

O sea, si somos generosos al dar y ofrecer, aún más nos será dado. Ese recibido también será ofrecido y así sucesivamente sigue el ciclo. Observe que es algo distinto de la sutil, aun que terrible, distorsión de la “teología de la prosperidad”, donde el enfoque se da en la codicia de querer ganar y acumular, algo revertido para sí mismo y su propio beneficio.

Como todas las parábolas agronómicas nos confirman, la perspectiva debe ser la de producir, multiplicar y bendecir. Cuanto más damos, más recibimos, y es claro que eso demandará un proceso de madurez y crecimiento en la fe.

Así concluyo lo que parecía una interminable serie de pequeñas reflexiones sobre el capítulo más agronómico de todos. Si algo le fue útil, aplique la lección. Sea generoso al repartir, cultivar, mejorar, hacer crecer y profundizar lo que apenas fue plantado. Cuantas más cabezas y manos pensaren y trabajaren juntas, más chances la rima del título tendrá de funcionar.

Foto: © Sunset, upload feito originalmente por surplus-to-requirements-stan.

Nuestra actitud hacia las cosas pequeñas

Ricardo Wesley No Comments »

(Serie Anécdotas Agronómicas - VII)

“…es la semilla más pequeña que hay”. (Marcos 4:31b)


¿Quienes no han pasado por la experiencia de ver un esfuerzo personal o una pequeña iniciativa ser minimizado o mismo despreciado?


¿Y quien ya no tuvo actitud semejante consigo mismo al desistir de algo por pensar que nunca llegaría a ser algo relevante?


Aquellas manos que creen y que saben esperar son también las mismas manos que toman la “más pequeña semilla” y la siembran en la tierra. Con ese pequeño acto y gesto, dan un enorme paso de fe.


“Una vez sembrada” (4:32a), o sea, el acto de sembrar se junta al poder latente de la semilla, y se transforma en una acción conjunta de “fe” + “potencia latente” para la gran obra que será realizada, exactamente gracias a esa conjunción de factores.


Las manos que “cultivan y guardan” (Génesis 2:15) son las que, debido al tamaño de la semilla, más cuidado y protección brindarán a la chiquita. Pero también, y ese es un lindo paradojo, más confianza y fe  tendrán cuando la sembraren, pues creerán en el mucho que de ahí podrá surgir.


Un diferencial importante se da ya desde el inicio. Se relaciona con la percepción de lo que es pequeño, de la perspectiva y de la mirada que cada uno tiene de una situación. Si aplicamos criterios “convencionales”, la semilla sería algo pequeño y sin valor.


Por otro lado, una actitud más adecuada podría considerar lo que ja viene con la semilla, y que muchos no ven o no valoran. Reconocer esa riqueza innata, casi escondida, y su potencial para crecer, producir y multiplicarse.


También hay algo más allá del poder de la semilla. Es lo que viene de la experiencia y conocimiento del sembrador, que ya vio lo que sucede después de la sembradura, que aprendió cuando es mejor sembrarla, en que condiciones y de que manera.


Ese es el conocimiento que viene de la buena tradición y de la vida. Ninguna nueva tecnología podrá sustituir la importancia que tiene saber. Ni tampoco minimizarlo, ni decir que es de “pequeño” alcance.


Al finalizar el expediente (y la cosecha), lo que parece pequeño se tornará grande, pero  en  ese chiquito texto ya no hay más espacio para pensar en los criterios para decir si algo es pequeño o grande.


Quedará para la próxima, en una promesa latente, como la semilla. Espero que usted crea. ¿En mí? ¡No! En ella, en la semilla.

(Continúa…)

Foto: © Marquicio Pagola

PD: vea una muestra de lo que identifico como pequeño, pero tan importante, en las fotos del campamento de CBU Uruguay, “Tu Vida=Tu Mensaje - evangelizar como estilo de vida”